Intimidad en el espacio: la solución para que los astronautas también puedan tener sexo

Superemos el tabú: a pesar de su riguroso entrenamiento, los astronautas siguen siendo humanos con deseos y necesidades. Abordemos el tema desde la ciencia y no desde la moralidad: ¿puede el ser humano desarrollarse sanamente en un entorno cerrado, rodeado de un grupo reducido de gente sin posibilidades de intimidad?

Si bien los viajes espaciales representan uno de los mayores logros de la humanidad, es necesario tornarnos compatibles con la salud física y mental de los humanos. Y la sexualidad es una necesidad básica.

Robótica erótica: la solución de la tecnología

Photo by freestocks on Unsplash

Los juguetes sexuales pueden generar placer y gratificación. No obstante, carecen de una dimensión social, que para el ser humano es muy necesaria. Aquí es cuando aparecen los erobots.

Robots sexuales, chatbots eróticos y parejas virutales son ejemplos de erobots y están especialmente diseñados para satisfacer las necesidades sexuales de su usuario. Este constituye su principal diferencial.

Los erobots asumen diferentes formas: pueden estar elaborados con materiales livianos, ser virtuales o de realidad aumentada. Asimismo, pueden complementarse con juguetes sexuales para ofrecer una experiencia erótica más interactiva.

En cualquiera de sus formatos, los erobots podrían convertirse en una compañía para los astronautas. Y no solo para satisfacer sus deseos sexuales, sino para mitigar los efectos perjudiciales de la soledad. Serían un apoyo tanto íntimo como emocional.

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