La siniestra avispa que mata tarántulas desde dentro

La tarántula es uno de los animales con peor reputación entre los humanos. Puede que su peludo aspecto contribuya o quizá el hecho de que puedan matar ratones, lagartijas y pájaros pequeños. Pero lo cierto es que la vida tampoco es de color de rosas para este arácnido, que representa la principal víctima de la avispa caza tarántulas.

La muerte más dolorosa

Damocean via iStock

Tras una lucha letal, la avispa caza tarántulas paraliza a su presa con un aguijonazo extremadamente doloroso —así lo comprobó el científico Schmidt, que calificó la picadura de este insecto como una de las más lacerantes que existen—.

Luego de paralizarla, la avispa transporta a su víctima (que puede pesar ocho veces su peso) a su madriguera. Allí, deposita su huevo dentro de la tarántula y sella el túnel, para que no escape.

Desde dentro, la avispa recién nacida comienza a devorar a la tarántula, empezando por sus órganos no vitales, para que la agonizante víctima permanezca el máximo tiempo posible con vida.

Dada esta muerte siniestra, no extraña que las tarántulas vuelen de miedo cuando una avispa caza tarántulas se aproxima. Y nosotros deberíamos imitarlas, porque si bien no formamos parte de su dieta, tal como lo confirmó el científico Schmidt, su pinchazo se encuentra en la lista de las picaduras más intolerables.

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